Cómo reparar una lavadora

repara la lavadora con unos sencillos pasos

Los electrodomésticos del hogar son de gran ayuda y utilidad para poder desempeñar las diferentes tareas domésticas, y en este sentido, la lavadora es uno de los aparatos de mayor relevancia en cualquier tipo de hogar. No se concibe la idea de un hogar que no disponga de una lavadora para poder lavar las prendas de ropa o ropa de cama de manera cómoda, rápida, fácil y eficaz. Desgraciadamente, en muchas ocasiones nos veremos obligados a tener que reparar una lavadora.

Y es que, el constante uso y el paso de los años, además del mantenimiento que se le dé al propio aparato, jugarán un papel fundamental en su durabilidad y funcionabilidad en el tiempo. Aunque a todos nos gustaría poder comprar un electrodoméstico y que nos durase de por vida, hay que señalar que esto es imposible, por lo que ante cualquier avería o mal funcionamiento, antes de deshacerse del aparato averiado, será conveniente cerciorarse que no resulta más interesante su reparación.

¿Tirar o reparar la lavadora?

Durante muchos años se ha tenido la falsa creencia de que llegado el momento de tener que lidiar con un aparato averiado o con un mal funcionamiento, la mejor alternativa era directamente deshacerse del electrodoméstico averiado y comprar un nuevo aparato. Craso error.

Siempre que resulte posible, siempre que resulte interesante, lo más aconsejable será apostar por la reparación y no desechar la lavadora averiada. Y es que, no cabe duda alguna, que la compra de un nuevo electrodoméstico, en un alto porcentaje de los casos, supondrá un coste mayor para los usuarios afectados por la avería, cuando la realidad es que no siempre es necesario dar ese paso ni realizar dicho desembolso económico.

Asimismo, hay que señalar que la reparación de la lavadora, ya sea realizada por uno mismo (en el caso de que sea posible) o bien realizada por las manos de un experto en la materia, puede alargar de manera considerable la vida útil de la lavadora, por lo que posiblemente se podrá disfrutar de ella durante más años de los esperados en un principio.

Lógicamente, para alargar la vida útil de la lavadora será necesario realizar un adecuado mantenimiento de la misma ya que, por desgracia, no son pocos los usuarios que tienen descuidados sus electrodomésticos, lo cual acelera la aparición de problemas, averías o malos funcionamientos.

Cómo reparar una lavadora

Como resulta obvio, no existe una sola manera de reparar una lavadora, porque no existe un único problema o avería que pueda producirse en este electrodoméstico. Es por ello que dependiendo de el problema que se pueda presentar se deberá llevar a cabo una acción u otra. Algunas de las averías más comunes son las siguientes:

Pérdidas o fugas de agua

Uno de los problemas que mayores quebraderos de cabeza se pueden presentar en una lavadora son las pérdidas o fugas de agua. Este problema normalmente proviene de las mangueras o de las conexiones que posee la lavadora. Para evitar posibles inundaciones será preciso llevar a cabo los siguientes pasos:

  • Comprobar que todas las mangueras y conexiones están correctamente conectados, y asimismo que no se encuentran desgastadas o que provocan fugas.
  • Comprobar tanto los sellos como los cojinetes, ya que podría existir alguna junta de goma de la tapa que estuviese defectuosa o algún cojinete que tuviera que ser reemplazado.
  • Si la lavadora tiene un exceso de espuma puede ocasionar desbordes, por lo que se tendrá que reducir la espuma añadiendo media taza de vinagre blanco en 1 litro de agua. Es esencial cambiar o bien colocar menor cantidad de detergente o bien escoger uno con una variedad de baja espuma.

No enjuaga adecuadamente

Cuando tras el lavado de la ropa quedan residuos en la misma y no queda totalmente limpia, puede haber varios motivos que provoquen esta situación, aunque en la gran mayoría de casos el problema será que el agua de enjugue no entra por el tambor o bien no drena de forma adecuada. Para reparar una lavadora en este caso será necesario:

  • Asegurarse de que las mangueras de suministro no se encuentran dobladas.
  • Comprobar que la manguera de drenaje de la máquina está vaciando completamente. Será preciso observar la máquina para comprobar que tras cada ciclo de lavado se vacía.
  • Comprobar que las válvulas de suministro de agua están completamente abiertas todo el camino.
  • Asegurarse de que la manguera de suministro de agua fría no se encuentra bloqueada.

averias comunes de las lavadoras

Ruidos o paros en los ciclos de lavado

Aquellos casos en los que la lavadora hace ruido o bien se detiene en mitad de un ciclo de lavado también con muy comunes y muy posiblemente el problema se encuentre en que no se esté recibiendo alimentación eléctrica. Para reparar una lavadora con estos problemas habrá que seguir los siguientes pasos:

  • Asegurarse de que la lavadora se encuentra realmente enchufada y encendida. Para cerciorarse lo mejor es desenchufar y volver a enchufar nuevamente para comprobar que todo es correcto
  • Desenchufar la lavadora y revisar que el cable de ésta no se haya roto
  • En aquellos casos en los que el receptáculo haya quedado inutilizado, será preciso comprobar el disyuntor o fusible que utiliza
  • En el caso de los que controles de la lavadora se encuentren defectuosos será preciso contactar con un profesional en el sector que pueda encargarse de la reparación del aparato
  • Otra opción es abrir la tapa y comprobar que tanto el interruptor de la tapa como la lengüeta se encuentran en buen estado. Si no hace clic significará que se encuentra estropeada

No desagua o no centrifuga

Pueden darse varios motivos por los que se ha de reparar una lavadora, y uno de ellos es que la misma no desagüe o centrifugue correctamente. En este sentido habrá que llevar una serie de medidas que nos ayuden a determinar el problema:

  • Revisar la manguera en busca de posibles torceduras u obstrucciones que estén impidiendo que el agua se pueda drenar correctamente.
  • Buscar obstrucciones empleando un destornillador o añadiendo agua corriente para terminar con la obstrucción. Cuando la obstrucción se haya eliminado, se tendrá que volver a colocar el tubo de desagüe correctamente.
  • Comprobar si la tapa cierra por completo o si el interruptor de la tapa no hace clic. Hay que asegurase de que cierra hasta el final.
  • Revisar la bomba con el voltímetro para cerciorarse de que recibe la corriente necesaria para su funcionamiento.

Si no es posible poner solución al problema, entonces no quedará más remedio que ponerse en contacto con una empresa que se dedique a la reparación de electrodomésticos. Aunque puede haber algunos problemas que puedan ser resueltos por uno mismo, no siempre es así, y habrá más de una ocasión en la que sea necesario contactar con verdaderos profesionales.

Lo que hay que tener claro ante todo es que antes de decantarse por deshacerse de la antigua lavadora, hay que comprobar si la avería o mal funcionamiento de la misma tiene solución, ya que de ser así posiblemente resulte mucha mejor alternativa decantarse por su reparación que por comprar un nuevo electrodoméstico.

Cómo evitar averías en la lavadora

Es muy habitual que algunas de las muchas averías que puedan darse sean por un inadecuado mantenimiento de la lavadora, por ello antes que tener que dedicarse a reparar una lavadora averiada, lo conveniente es conocer algunos consejos para evitar que la lavadora termine dando problemas.

La mayor amenaza que pueden tener estos electrodomésticos es la cal que tiene el agua, así como las diferentes partículas de suciedad y pelusas que se desprenden del lavado durante el lavado de las prendas de ropa. Para poner solución a este problema hay que señalar que en el manual de instrucciones de la lavadora suelen añadirse una serie de pautas para llevar un adecuado mantenimiento de la misma, de este modo se evitarán muchas de las principales averías que sufren las lavadoras.

Otras recomendaciones interesantes a tener en cuenta para cuidar de la lavadora es no cargarla demasiado en cada lavado, no mezclar la ropa, limpiarla de manera periódica para evitar que se acumule suciedad en su interior, utilizar el detergente adecuado y en la cantidad necesaria, así como dejar la puerta abierta tras cada lavado para evitar malos olores.

Como es obvio, el hecho de llevar un adecuado mantenimiento de la lavadora no implica que a futuro no pueda encontrarse expuesta a posibles averías o malos funcionamientos, pero lógicamente, un buen mantenimiento de la lavadora puede ayudar a evitar muchos de los problemas que pueden producirse en la lavadora y puede ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza.

Como es evidente, en ningún caso se habrá de intentar poner solución a una avería de la lavadora sin tener conocimiento alguno, ya que podría empeorarse el problema. Además, hay que tener presente que, como se decía, no siempre es posible solucionar el problema por uno mismo, y serán muchas las ocasiones en las que inevitablemente deba contarse con la ayuda de profesionales en la reparación de electrodomésticos.

Cómo reparar una lavadora
5 (100%) 4 votos